Vistas de página en total

miércoles, 8 de junio de 2016

¡Bebé a bordo!

Desde el primer momento que conocimos la sorpresiva noticia de nuestro regalo, empezó a notarse en seguida, ya no todo era piernas, glúteos y mucho menos abdomen perfecto; ahora tenia aspecto de iguana enamorada, sí de iguana... Me sentía llena muy llena de amor.

La dulce y laaarga espera comenzó, llena de listas unas tres o cuatro veces realizadas para que nada se escapara, tratando de tener todo lo necesario para su llegada. Como toda primeriza ya quería sentir y tener una panza de 30cm, pero, ese momento llegó y más rápido de lo que esperaba.

Pronto empezó a quedarme todo ajustado, mi apetito era como el de un jugador de baloncesto y me había vuelto un oso dormilón de la noche a la mañana. Rápidamente las señoras hormonas se dieron a conocer; un día estaba feliz y esperanzada y otro era una niña asustada.

...Pero, las noches eran lo mejor y más cuando eramos tres, la insistencia por sentir sus movimientos, colocarle música al vientre y dormir de cucharita hacia sentir que todos eramos uno y para mi esa era la verdadera definición de amor. -estaba llena de amor-

No hay comentarios:

Publicar un comentario